sábado, 6 de abril de 2013

Reporte de vacaciones

Mi viaje cultural


Durante mi semana de vacaciones, Sebastián, amigo de mi amigo David, vino de visita desde el D.F. y nos dimos a la tarea de darle un buen recorrido turístico, así que básicamente mi función durante esa semana fue de guía turística. Debo reconocer que lo disfruté mucho, ya que en los cinco años que llevo viviendo en San Luis Potosí, nunca había tenido la oportunidad, o mejor dicho, no me había dado el tiempo de siquiera subirme al famoso Turibus que da el recorrido por las calles del centro de la ciudad, así que fue el pretexto perfecto para conocer un poco de cultura general de la ciudad en donde vivo. Como es de esperarse actualmente, después de una calurosa semana, justamente ese día se soltó un frío impresionante que nos congeló durante todo el recorrido, pero entre bromas y risas se nos olvidaba.
Como buenos guías turísticos, lo llevamos a degustar de la comida típica de San Luis Potosí y no me refiero a algún platillo típico regional, fue más como una muestra gastronómica urbana jajaja, comimos conchitas preparadas, gazpachos, gorditas de horno hundidas en salsa, obviamente enchiladas potosinas, yukis (como los llaman aquí), lo llevamos al Jarabe Loco, que es un local improvisado dentro de una cochera que vende raspados preparados con fruta, gelatina, helado y  demás toppings,y a una combinación rara entre sopa Maruchan y elote preparados que tampoco había probado, que al parecer también son muy populares.

La parte cultural de la semana y el único día que "salí de vacaciones", nos fuimos los tres a turistear a Real de Catorce.
Fue un viaje súper improvisado y literal nos la pasamos todo el día escalando y caminando entre cerros, explorando minas y ruinas. Nos levantamos a las 5 de la mañana y emprendimos el viaje. Desde que iniciamos el viaje en carretera fue muy divertido, en la carretera nos detuvimos a tomar fotografías, la primera en un letrero de Las Vegas y la segunda bajo el letrero del Trópico de Cáncer, fue muy interesante saber que cruzaba por el Estado de San Luis Potosí y leer la placa que describía el fenómeno que toma lugar cada año en esa parte.

Real de Catorce es un lugar que tampoco conocía y a decir verdad ¡me encantó!, la única falla que encontré y que considero se podría mejorar y beneficiaría muchísimo al lugar, sería la atención a visitantes y turistas, así como los recursos con los que se cuenta para la promoción y desarrollo del lugar como atractivo turístico.

Conocimos el Palenque hexagonal del lugar, las ruinas de la Plaza de toros, la iglesia, el panteón, el quiosco del lugar, las ruinas de las minas y ex-haciendas, entre otras cosas. Realmente ese viaje no estuvo tan enfocado a la parte cultural, si no a la aventura y diversión, pero aún así disfruté mucho el haber tenido la oportunidad de conocer un poco más de San Luis Potosí, aunque sea por un solo día.


 La iglesia me pareció muy bonita y la devoción de la gente por el santo del lugar me impactó, lo que no me pareció del todo, fue que mucha gente se lucran valiéndose se la devoción de la gente del pueblo y los visitantes que llegan a la iglesia.

Lo último de la semana fue cerrar con la famosa y tradicional Procesión del Silencio, creo que Sebastián disfrutó mucho del viaje, o al menos eso proyectaba, siempre se mostraba dispuesto y entusiasta, así que considero que mi rol como guía turístico y acompañante de viaje fue un éxito. 

 

Presentación de Protocolo de Investigación


Ficha de síntesis

(Artículo de revista)

 
 

Ficha de comentario

(Video del Universo)


sábado, 16 de febrero de 2013